En la primera cumbre energética entre Alemania y Bélgica el 14 de febrero, el canciller alemán Scholz y el primer ministro belga de Krogh visitaron la terminal de gas en el puerto belga de Zeebrugge, y los dos países firmaron un acuerdo para fortalecer la cooperación en el suministro de gas y electricidad.

En una conferencia de prensa conjunta, Scholz destacó la importancia de asegurar los suministros de gas y electricidad. Desde el conflicto entre Rusia y Ucrania, Bélgica se ha convertido en el segundo mayor proveedor de gas natural de Alemania, y las exportaciones a Alemania aumentaron 13 veces año tras año en 2022.
Los dos países han decidido continuar profundizando su cooperación en energía y fortalecer la infraestructura para GNL. También se espera que la nueva tubería de transporte sea compatible con el transporte de hidrógeno en el futuro.




